Olas desde el Cielo

Hacía un año que no viajaba. Esta vez, en vez de salir sola, armamos un mini-trip con mamá y Cele, a un lugar que parece de ensueño: las Cataratas del Iguazú.

Llegamos el primer día y, con la paz que nos caracteriza (dentro de nuestra dulce locura, claro está), no nos desesperamos por ir corriendo a empaparnos bajo sus aguas. Nos relajamos, caminamos, fuimos al centro, comimos super rico y, recién al día siguiente, decidimos ir a visitar a estas gigantes líquidas.

Arrancamos por el lado de Brasil. Un taxi nos llevó a ciudad del Este en Paraguay (fea, aburrida e inútil si no te morís de ganas de comprar tecnología), y luego a Foz, la ciudad desde donde se accede al lado brasilero de las Cataratas, en donde nos dejamos deslumbrar por su belleza, y conocimos a estos simpáticos (pero algo peligrosos) bichitos: los coatíes.

Aunque ellas ya conocían este lugar (pero yo no), quedamos las tres sin aliento ante tanta belleza. Contemplamos largo rato la caída incesante del agua, la vista panorámica de subsecuentes cascadas y cataratas, y la vista desde abajo de la  famosa Garganta del Diablo, con su vapor exhalante de misterio.

Al salir, evitamos la otra famosa atracción de Foz que es el Parque de Pájaros, ya que tienen encerradas a muchas especie sólo para entretener al epectador y hacer dinero con ello, lo cual está totalmente en contra de nuestros principios.

Para completar nuestro día, fuimos a un Skate park sucio y en desuso en Foz, para que Cele se diera el gusto (y pudiese usar su skate, que había viajado para eso).

Un día, tres países, una de las Siete Maravillas del Mundo.

 

Miyél

Un video versión 2011 que acabo de encontrar mientras ordenaba mi tonelada de fotos inordenable. Suena como el ortelano, con aviones incluídos, y está remil cortado. Neverteless, me pintó una sonrisota.

Miyelada

First time inside da monstah – Hong Kong – Febrero 2015

Aquí nos volvimos verdaderos amigos con Elkin, cuando salimos a tirar fotos juntos por esta increíble ciudad. Lo envidié desde el principio; él tiene un ojo fotográfico tan natural y compone y ve cosas donde nadie las ve….

Éste fue el día en que me sacó unas fotos re lindas. Pasamos la tarde en Ocean Park, un parque onda Disney re zarpado en donde nos subimos en toooodos los juegos de alto riesgo. Pero flipamos con la montaña rusa más grande y más alta, la cual abordamos tres veces hasta que cerró el parque. Era tan gigantésimo el lugar, que tuvimos que subir a la parte de los juegos estos que nos interesaban en unos carritos aéreos; para volver a la entrada del parque, nos tuvimos que tomar un tren…!

Luego pateamos por las calles asiáticas tomando fotos; cenamos en un restaurant pequeño muy típico chino, pasamos por una monstruosa casa de insumos artísticos en donde invertí unos felices 68 dólares en acuarelas, acrílicos, pinceles, block de papel A3 para acuarelas, fijador para lápiz y carboncillo, y una pluma con varias puntas. Era mi juguetería, no podía creer lo inmenso del lugar y no paré de corretear de un lado a otro asta que noté que Elkin se estaba poniendo nervioso.

Terminamos en un bar underground usando wifi para hablar con Agustín, el muchacho a quien nunca conocí en persona pero que fue quien me contó de este trabajo; por ende, gracias a él terminé en este barco. Lo loco es que, sin saberlo, él estuvo en ese barco unos largos meses y se bajó dos semanas antes de que yo lo abordase, y era el roommate de Elkin. Así que fue todo un evento hablar los tres con nuestras voces humanas.

Luego volvimos al barco en taxi. What a day, what a life.

Halong Bay, Vietnam, en B&N – Feb 2015

Halong Bay es una suerte de pueblito pintoresco que se debe haber vuelto popular racias al turismo de cruceros (digo yo). El barco propiamente dicho no ‘estaciona’ en la isla, sino que aparca ahí cerca, y luego un ‘tender boat’ (un botecito con una capacidad de unas 20 o 40 personas, no recuerdo) nos acercaba hasta la entrada del lugar. Nadie aquí habla una pizca de inglés, lo cual lo hace más interesante aún.

Hay un puente super altísimo que atraviesa el mar y el cual crucé caminando un par de veces, en donde los autos te pasan fiummmmmmmmm! bieeeen al ladito. Da miedo y es divertido al mismo tiempo. Me recuerda al puente Rosario-Victoria, supongo que por su estructura.

Aunque no pareciera estar muy contaminado, algo que llama mucho la atención es el uso de barbijos por una gran parte de la población oriunda del lugar.

Otra cosa que me sorprendió es cómo los gatos y los perros asiáticos también tienen rasgos asiáticos y son diferentes a nuestras mascotas occidentales. ¡De verdad!

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Es tan lindo y tan extraño vagar sola o con Brian o Brill o con Harvey por estas calles…

 

Halong Bay, Vietnam, a color – Feb 2015

Uno de los primeros puertos en los que pude bajar y conocer. Tenía tanta ansiedad de conocer Asia… y me gustaron mucho las fotos que saqué allí…

La morena es Brill, una sudafricana bellísima que trabajaba en el Spa. Nos volvimos amias enseguida, aunque ella se puso rara  en un momento. Luego yo empecé a salir con Brian y no la vi mucho más, y luego nunca más. Después de un tiempo, me enteré de que la habían echado.

Nunca pude darle las fotos que le saqué.

After Valentines

Este día fue el 11 de febrero de 2015. Me tocó sacar fotos en la fiesta de Valentines que se celebró ese día para los tripulantes del barco, y después de sacar una tonelada de fotos, mientras todos se divertían y se embriagaban a lo loco, yo me fui con Elkin que trabajaba en su lab en el tween deck, eso sería en el piso debajo del piso cero.

 

Dentro de la porquería del laburo nuestro, el de Elkin es el mejor porque al ser el videógrafo del team, sale de tour siempre para filmar a los turistas, y más tarde labura solo en su estudio sin que nadie lo joda, y hace más guita que los photogs. Él ama el rock así que cuando edita, lo pone a todo lo que da y nadie le rompe las bolas.

Esa noche me fui con el violín y con eso y su ukelele estuvimos zapando sobre temas de Eddie Vedder. Hacía poco que nos conocíamos, pero ya nos habíamos conectado de un modo muy especial. Esa noche lo fue mucho para mí gracias a esa visita.

 

Elkin again

Esa noche paseamos por Hong Kong con Elkin y fue mágica (es la noche de la cual posteé fotos que me sacó él, en un post previo). Fue en las primeras semanas de mi viaje, y a partir de allí nos volveríamos super amigos ya que los otros chicos del photo team no tenían el mismo interés que nosotros en salir a tirar fotos; ellos simplemente buscaban internet y comida. Elkin y yo, en cambio, éramos los más freaks, nos gustaban las mismas cosas y nuestro motivo de viajar era para fotografiar todo lo que pudiésemos, y además nos entendimos mejor aún por ser los dos únicos latinos del team.

Esta foto la sacó un chico que sacaba polaroids (analógicas of course) en la calle; ése era su trabajo. Elkin se sacó una para él solo, yo me saqué una individual también (que espero encontrar por algún lado de mis fotos impresas de aquel viaje porque estaba copada), y luego nos sacamos esta foto juntos. En caracteres chinos, el fotógrafo nos escribió el nombre de la calle en donde transcurrió esa magia, al lado de la fecha.

 

Elkin y Sol forever un solo corazón edit